direcciones "a la tica"

direcciones “a la tica”

 Introducción

Existe en nuestro contexto local, en el caso específico de San José, una manera particular de reconocer la ciudad a partir de la cual, se construye un sistema de referentes simbólicos y urbano-arquitectónicos aprehendido y consolidado por un gran porcentaje de la población, con el que se orienta y brinda direcciones. Este fenómeno, conocido popularmente como “direcciones a la tica”, ha sido tema de interés municipal ya que si bien es una manera natural aprendida y transmitida por generaciones, se vuelve confuso para sectores como el sistema de correos, el turismo urbano-cultural y la dificultad que suele presentarse en general para llegar a un destino cuando no lo conocemos. Por estas razones, la Municipalidad de San José ha invertido esfuerzos y dinero en un nuevo sistema de nomenclatura para numerar las calles y avenidas instalado en el 2012, basado en un sistema abstracto similar al que se usa en ciudades como Nueva York, en donde no es necesaria la memorización de elementos urbanos para dar con una dirección (como sí lo es en nuestro contexto).

Territorio Administrativo / Territorio Afectivo

Bajo pretexto de la apertura del espacio de Lado V de la Fundación Teorética, nace el proyecto Territorio Administrativo/Territorio Afectivo, una idea que indaga en una noticia que pasó desapercibida, tal cual pasan desapercibidas en las esquinas de la ciudad las placas con la nueva numeración municipal y un puñado de nombres con escasa o nula significación real para los ciudadanos.

Es por eso que se hace hincapié en la convivencia de dos territorios que distan uno del otro, y es esta enemistad la que provoca el desuso generalizado de la nomenclatura numérica y que se recurra al sistema ciudadano, ese considerado “primitivo” y “arcaico” no apto para una ciudad moderna por el alcalde de la ciudad, querámoslo o no.

El primer territorio que convive en San José, es ese territorio administrativo, modernizante, idealizado por la Municipalidad, uno que cabe en una cuadrícula ortogonal, abstracta y desprovista del contenido sociocultural de la calle, en el cual los ciudadanos sabrían ubicar los destinos de manera expedita y lógica, en el concepto ideal de los gestores de la ciudad.

El segundo, es un territorio afectivo  asumido tanto en su extensión física como histórica e imaginaria, en donde al recorrerlo, pisarlo y recordarlo, se le da entidad física y se consolida en la memoria por medio del acto mismo de nombrarlo al verbalizar la ciudad a través de una dirección, ya que, como menciona Armando Silva, “el poder evocador en nuestra imaginación proporciona mayor consistencia al territorio”.

Concreción de la idea

El manejo de esta noticia por parte de los medios, es la misma postura que tiene la mayoría de usuarios de la ciudad; desde el alcalde municipal, la presidenta, taxistas, vendedores ambulantes y transeúntes en general: una tendencia a invisibilizar el fenómeno sociocultural de orientación en San José (y en Costa Rica en general), que lejos de analizarlo y comprenderlo para sugerir soluciones acertadas con la realidad, se ridiculiza y se expone en términos de burla, y se intenta, finalmente, sustituir (o acompañar) por un sistema importado de otros contextos y realidades urbanas, y sucede finalmente, que los proyectos municipales de nomenclatura urbana a lo largo de la historia josefina hayan cambiado múltiples veces, y la gente no lo haya echado de ver.

construcción colectiva de referencias urbanas

construcción colectiva de referencias urbanas

Como recurso de representación de esta propuesta, se optó por explorar la cartografía radical (también conocida como cartografía antagonista, refundada (Martí Perán), esquizo-analítica (Félix Guattari), psicogeografía (Guy Debord), entre otros) como medio para entender la antítesis entre el territorio administrativo y el territorio afectivo. Este tipo de cartografías, llevada en esta propuesta a tener un carácter de instalación, han sido empleadas como herramientas para representar múltiples realidades y subjetividades de los territorios e individuos, no incluidas en cartografías y mapas cientificistas, diseñados como medios de control (político en la mayoría de los casos) al decidir desde la institución la información oficial a representarse en dado mapa, y relatar así una única historia oficial de los hechos.

Relatan aquí, entonces, los visitantes de la instalación, otra realidad y subjetividad de la ciudad, ese fenómeno invisibilizado y ampliamente ridiculizado, que todos ultimadamente, ponemos en práctica al orientarnos y brindar direcciones, representando una imagen colectiva de la ciudad de San José y sus imaginarios urbanos, construida a partir de las evocaciones individuales y trayectos percibidos al andar, que uno a uno, conforman el sistema de referentes simbólicos y urbano-arquitectónicos bajo el cual, por rudimentario, folklórico o primitivo que sea, nos referimos a la ciudad para orientarnos.

"perderse en San José también puede ser hermoso"

“perderse en San José también puede ser hermoso”

 

* La presente instalación estuvo en el Lado V de la Fundación Teorética del 11 de setiembre del 2013 al 4 de febrero del 2014. Fue llevada a cabo por Ana Isabel Guzmán Fernández y Esteban Arias Corella, como parte del proceso de Tesis de Licenciatura en Arquitectura de la Universidad de Costa Rica de la primera integrante.

 

{ 0 comments… add one now }

Leave a Comment

Previous post:

Next post: