¿QUÉ PASARÍA SI… existieran prismas rectangulares vigilantes de la ciudad? ¿delirio o utopías?

by Invitado on 26 abril, 2014 · 1 comment

in Espacio Público, fenómenos urbanos, paisaje urbano, Percepción de la Ciudad, referentes simbólicos, San José - Costa Rica, Transformaciones del espacio público

la ciudad paralela - casetas 4
Por Karen Fonseca Rodríguez y Mariana García León*
Parte 1/3
¿Qué pasaría si…? Este foto-ensayo trata de un elemento urbano muy común, pero aterrador en las ciudades de Costa Rica: las pequeñas casetas de guardas de seguridad privada que se establecen en la mayoría de los bloques residenciales son señal de los altos niveles de inseguridad que sus habitantes siente y perciben. Curiosamente, estas pequeñas casetillas se han vuelto comunes dentro de la cotidianidad de la ciudad que pasan desapercibidos. Sin embargo, estas han llevado a cabo la enorme y compleja labor de crear un sentido colectivo de seguridad, real o no, dentro de la dinámica urbana.La proliferación de estos elementos es un hecho, pero entonces ¿si empezamos a verlos como lo que realmente no son? ¿Son un producto de nuestro delirio colectivo o solamente una simple indicación de la utopía? Nuestro enfoque es hacerlas visibles, transgredir la invisibilidad en la que están envueltas estas entidades, y tratar de percibirlas como “peculiaridades ordinarias” en el tejido urbano, abriéndolos a la posibilidad de la utopía, por lo tanto, imaginar nuevos escenarios para la ciudad en el presente.

¿QUÉ PASARÍA SI LA CIUDAD EN LA QUE USTED VIVE TIENE LA CAPACIDAD DE PROLIFERAR JUSTO AL FRENTE DE SU CASA, PEQUEÑOS  PRISMAS RECTANGULARES, DE APROXIMADAMENTE UN METRO CUADRADO DE SUPERFICIE, CAPACES DE SER HABITADOS LAS 24 HORAS DEL DÍA, CUYA FUNCIÓN ES VIGILARLO A USTED Y A SU FAMILIA TODO EL TIEMPO?

Una ciudad con vida propia, capaz de engendrar por sí sola estructuras en forma de prismas, que además son vigilantes habitables parece el epígrafe de una novela de ciencia ficción, pero no es una fantasía, es la realidad de la mayoría de los costarricenses, solo que descontextualizada, pues cuando nos referimos a estos pequeños prismas rectangulares que produce la ciudad, estamos hablando de estas estructuras que conocemos comúnmente como “la casetilla del guarda” que no son más que la respuesta a las pregunta planteada.

En la actualidad esas estructuras prismáticas tiene un grado elevado de recepción, pues por medio de un consenso colectivo son los espacios que nos hacen sentirnos seguros con tan solo su existencia, no importa si su apariencia se asemeja a los temidos “tugurios”, estos ya no se cuestionan ni se discuten, sólo se colocan para proteger la vida y los bienes de las personas. Entre más mejor.

la ciudad paralela - casetas 1

¿QUÉ PASARÍA SI LAS PERSONAS SUFRIERAN UN DELIRIO DE CONFIAR SU CASA O NEGOCIO A UN VIGILANTE DESCONOCIDO QUE HABITA LOS PRISMAS, DE GÉNERO MASCULINO, ENTRE LOS 20 Y LOS 60 AÑOS, QUE NO NACIÓ EN SU MISMO PAÍS, QUE ESTÁ ARMADO Y UNIFORMADO?  

La seguridad tiene que ver con la idea de una persona que siempre nos esté observando, que podrían ser superhéroes o malhechores según su vocación e intenciones, lo único cierto es que poseen la característica inherente del total conocimiento sobre la rutina diaria de aquellos a los cuales vigila y a la vista de las personas que conviven con las casetas, aquellos que no las “habitan”, desconocen la función propia que le dan los guardas, los cuales son extranjeros, mayoritariamente nicaragüenses.

Año tras año la migración de nicaragüenses aumenta en el país, y según el Censo Nacional de Población y Vivienda del 2000, un 50% de la fuerza laboral masculina nicaragüense trabaja en las actividades más pesadas y peor pagadas, como peones de la agricultura, de la construcción, albañiles y un sector muy importante como vigilantes con empresas privadas o públicas, trabajos que los costarricenses descartan o abandonan dentro de sus expectativas laborales, por razones tales como   el aumento del nivel educativo en la población; la presencia de trabajadores capaces de realizarlas;  mayor urbanización; desprestigio ocupacional, estigmatización, entre otras.

la ciudad paralela - casetas 2

¿QUÉ PASARÍA SI LA SOCIEDAD EN LA QUE VIVIMOS CREA UN SISTEMA DONDE LA ÚNICA FORMA DE COMBATIR LA INSEGURIDAD ES ELABORANDO UN EJÉRCITO DE AGENTES DE VIGILANCIA PRIVADA QUE DUPLICA EN CANTIDAD A LOS POLICÍAS PÚBLICOS?

El Ministerio de Seguridad de Costa Rica reconoce que la inseguridad es el primer disparador de la   adquisición de servicios de seguridad privada. Datos estadísticos demuestran que cada año, en el país se inscriben, en promedio, 78 nuevas empresas de seguridad privada. El número de estas, legalmente  registradas, casi se triplicó del 2004 al 2011, aumentando de 358 a 904 y además siendo San José la provincia con la gran mayoría, 501 de estas.

Este crecimiento también se nota en la cantidad de agentes que laboran en este tipo de empresas, pues en el año 2011 constituían el doble de los que había en el 2004, agrupando de esta manera las empresas privadas en la actualidad a 25.859 efectivos, mientras que la Fuerza Pública tiene 12.299.

Ahora reflexionemos… si cada uno de estos agentes tiene una casetilla y con la medida promedia de 2.5 m2 por casetilla, estamos hablando que hay aproximadamente 65 mil metros cuadrados de estructuras de vigilancia en medio de la ciudad sobre las que ningún profesional pertinente tiene criterio o si quiera interés.

la ciudad paralela - casetas 3.jpg

¿QUÉ PASARÍA SI EN UN LUGAR CUALQUIERA DE UN MAPA DE COSTA RICA SE VIERAN PEQUEÑAS MARCAS QUE EMERGEN EN GRAN CANTIDAD?, Y SI LES DIJERAMOS QUE CADA UNA DE ESTAS MARCAS ES UNA CASETA DE GUARDA?

En un sector de Costa Rica se realizó esto, en los alrededores de la Plaza Roosvelt y la Universidad de Costa Rica en San Pedro de Montes de Oca. En un área de 10 000 m2 aproximadamente, se lograron  ubicar una cantidad de 29 casetillas de guardas; localizadas en diferentes ámbitos dentro de la ciudad: parques, comercio, viviendas, instituciones…

Encontrándose desde una con gran espacialidad,   con baño, bodega y espacio de vigilancia, hasta unas apenas habitables, de prácticamente un metro   cuadrado en mal estado o descuidadas; a como también habían otras que funcionan como un “medio de comunicación y/o información”.

Es curioso darse cuenta, que no hay un criterio de localización o algo que determine dónde se coloca cada casetilla, sino que ellas mismas, sin tener una relación unas con otras, provocan un fenómeno; tras de que ya son catalogadas como “objetos extraños”, se esparcen dentro del tejido urbano, y se podría decir prácticamente que se reproducen y buscan donde establecerse mutando actividades y funciones, donde algunas se logran adaptar al contexto, mientras que otras se esconde o acentúan en el lugar, generando aspectos y percepciones siempre de confianza, protección y seguridad, sin importar su exterioridad, ya que hay “alguien que me cuida”.

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*Karen Fonseca Rodríguez y Mariana García León son estudiantes activas de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica.

“¿Qué pasaría si…?” ha sido publicado en La Ciudad Paralela en tres partes, la primera (ésta) sobre la casetilla como resultado de la percepción de inseguridad, la segunda sobre especulaciones a partir de las casetillas de guardas, y una última que presenta dichos objetos como problema arquitectónico.

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Alejandro Durán abril 27, 2015 a las 14:53

Un comentario sobre los datos del estudio. 10 000 metros cuadrados (1 hectárea) corresponde a más o menos una cuadra (100m x 100m) y evidentemente el área de estudio es mucho mayor.

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